Hoy llegué a casa cansado, con las ventas flojas de todo el día encima, y ya recostado en mi cama me acordé de mi propia frase: hay cosas que duelen… incluso cuando nadie las ve.
Hoy llegué a casa cansado, con las ventas flojas de todo el día encima, y ya recostado en mi cama me acordé de mi propia frase: hay cosas que duelen… incluso cuando nadie las ve.