Aún recuerdo el día que despidieron a una señora del trabajo. El día anterior me contaba los planes que tenía con su próximo sueldo. Me pregunté qué haría ahora, y entendí: la vida golpea sin avisar. Aprendes… o te quedas ahí.
Aún recuerdo el día que despidieron a una señora del trabajo. El día anterior me contaba los planes que tenía con su próximo sueldo. Me pregunté qué haría ahora, y entendí: la vida golpea sin avisar. Aprendes… o te quedas ahí.