Todavía pienso en el día que despidieron a la señora del aseo, solo por decirle al jefe que le habían recargado el trabajo. Me dije: la vida muchas veces cobra las humillaciones que haces con tus semejantes.
Todavía pienso en el día que despidieron a la señora del aseo, solo por decirle al jefe que le habían recargado el trabajo. Me dije: la vida muchas veces cobra las humillaciones que haces con tus semejantes.