Recostado en mi cama, una noche, pensaba en cuánto le había dado a gente que no lo merecía, y me decía: a veces no avanzas… pero tampoco vuelves a ser quien eras.
Recostado en mi cama, una noche, pensaba en cuánto le había dado a gente que no lo merecía, y me decía: a veces no avanzas… pero tampoco vuelves a ser quien eras.