Después de un día pesado, lleno de frustraciones y desaciertos —de equivocarme con un cliente y tener que pedirle disculpas— comprendí que seguir es camino; detenerse es estancarse ante los retos que te muestra la vida.
Después de un día pesado, lleno de frustraciones y desaciertos —de equivocarme con un cliente y tener que pedirle disculpas— comprendí que seguir es camino; detenerse es estancarse ante los retos que te muestra la vida.