Seguir, Incluso Así

Aún recuerdo cuando me despedí de mi viejo Simca. Vivía más tiempo varado que andando, y por eso terminé vendiéndolo. Ese día comprendí que aprender a decir adiós también forma parte de la vida. No todo lo que dejamos atrás nos hizo felices todo el tiempo; aun así, cuesta despedirse de aquello que durante años también hizo parte de nuestra historia.

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