Ahora vienen a mi memoria todo el esfuerzo y la disciplina de mis padres para criarnos. Como si fuera ayer, veo esa correa doblada en dos que se pasaba por nuestro trasero, mientras decía: solo dos correazos nomás, tres es para un animal.
Ahora vienen a mi memoria todo el esfuerzo y la disciplina de mis padres para criarnos. Como si fuera ayer, veo esa correa doblada en dos que se pasaba por nuestro trasero, mientras decía: solo dos correazos nomás, tres es para un animal.