Señor, no tengo una camándula ni una Biblia en casa para adorarte; solo tengo un corazón arrepentido de todas esas veces que te ofendí sin saberlo.
Señor, no tengo una camándula ni una Biblia en casa para adorarte; solo tengo un corazón arrepentido de todas esas veces que te ofendí sin saberlo.