Cuando todo sigue doliendo

Hubo un día en que la vida me puso a prueba de la forma más dura: hoy estás feliz, y al otro día tu esposa fallece. Quedé viudo con tres hijos de doce, nueve y seis años. No tuve un amigo al lado en ese momento, pero tuve algo igual de valioso: mi suegra y mis cuñadas, que me ayudaron a salir adelante. A veces el cuidado no lleva el nombre que uno espera, pero llega igual.

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