A una mujer la conquista el que no tiene miedo de hacer la primera pregunta; aún recuerdo, con nostalgia, a esa hermosa mujer del transporte a la que la pena no me dejó decirle nada.
A una mujer la conquista el que no tiene miedo de hacer la primera pregunta; aún recuerdo, con nostalgia, a esa hermosa mujer del transporte a la que la pena no me dejó decirle nada.