Qué iluso fui cuando creí que las palmadas en la espalda eran sinceras – eran para que los demás las vieran. En privado, hacía todo lo posible para que mi trabajo quedara mal.
Qué iluso fui cuando creí que las palmadas en la espalda eran sinceras – eran para que los demás las vieran. En privado, hacía todo lo posible para que mi trabajo quedara mal.