Ayer, mientras organizaba un cajón, vi el pito que usaba mi padre para despejar la vía del que estaba parado haciendo estorbo — y me recordó que ese mismo carácter, el de no dejarse detener por nadie, también lo llevo yo por dentro.
Ayer, mientras organizaba un cajón, vi el pito que usaba mi padre para despejar la vía del que estaba parado haciendo estorbo — y me recordó que ese mismo carácter, el de no dejarse detener por nadie, también lo llevo yo por dentro.