Ahora que llego a viejo y me preparo mis propias arepas, recuerdo que antes mi mamá me las hacía y yo me las comía con gusto — muchas veces sin siquiera decir gracias.
Ahora que llego a viejo y me preparo mis propias arepas, recuerdo que antes mi mamá me las hacía y yo me las comía con gusto — muchas veces sin siquiera decir gracias.