Hoy, ya jubilado, recuerdo con tristeza todos esos domingos de descanso que sacrifiqué por cubrir a un compañero — y al final, ese detalle nunca fue valorado.
Hoy, ya jubilado, recuerdo con tristeza todos esos domingos de descanso que sacrifiqué por cubrir a un compañero — y al final, ese detalle nunca fue valorado.