Seguir, Incluso Así

Aún recuerdo la cara de mi papá cuando me vio con un cigarrillo en la mano: Si va a fumar, lo compra usted — de mí no tendrá un centavo para el vicio. Desafortunadamente fumé mucho, y siempre me pagué mis propios cigarrillos. Hoy lamento haber trabajado tan duro solo para botar ese dinero en humo.

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